Claudia Castro, directora de Retiro de WTW, afirmó que, aunque no es tan visible, el rango salarial tan diferente entre hombres y mujeres, así como los menos años de contribución al retiro, ocasionan que las féminas reciban en promedio un 30 por ciento menos de pensión que el género masculino.
En este sentido, destacó que una solución es iniciar el ahorro para el retiro a edad temprana con el fin de aprovechar el interés compuesto al buscar planes privados de jubilación y ahorro en cuentas individuales, complementando ambos con los beneficios que ofrece la seguridad social.
Castro indicó: “El reto menos visible, pero crucial para las mujeres, es la brecha de género en la seguridad financiera durante la jubilación, aunque se han registrado avances en cuanto a igualdad”.
Añadió que “como actuarios y consultores en planes de retiro, estamos conscientes de las diferencias
que impactan a las mujeres al momento de dejar la vida laboral. Factores como una mayor esperanza de vida, lagunas en la cotización, debido a responsabilidades de cuidado y brechas salariales, hacen que las mujeres lleguen a la jubilación con menores ahorros, pero con una mayor necesidad de recursos”.
La directiva de WTW explicó que de acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS), a los 60 años, las mujeres tienen una esperanza de vida de aproximadamente 23 años más, mientras que los hombres tienen alrededor de 19 años. Esto implica que las mujeres necesitan más recursos para cubrir más tiempo en retiro”.
En México, alrededor del 60 por ciento de ellas ha dejado su empleo al menos una vez para atender responsabilidades familiares, lo que reduce significativamente sus semanas cotizadas o aportaciones a planes de ahorro para el retiro.
Además de que, según información de la OCDE, el género femenino gana en promedio un 15 por ciento menos que los hombres, afectando directamente la cantidad acumulada para su retiro. Ganar menos implica ahorrar menos, lo que amplifica la brecha de ingresos en la jubilación.