Llama EY a reimaginar planes y estrategias que faciliten adaptación rápida a la nueva normalidad

El Asegurador

Ahora que  las empresas y la sociedad se están reincorporando a la nueva normalidad, se observa de manera muy clara  cómo todas las enseñanzas y cambio de hábitos aprendidos durante el confinamiento marcaron para siempre nuestro presente y futuro; y ante esa irremediable realidad es momento para reimaginar objetivos personales y estrategias de negocios e innovaciones que faciliten la adaptación a la nueva normalidad lo más rápido posible.

Esta aseveración es parte de los señalamientos que la empresa Ernst & Young (EY)  hace en su estudio ¿Cuál será la nueva normalidad a partir de la crisis del COVID-19?, en el que agrega que la nueva etapa estará acompañada de grandes cambios  que de manera permanente modificarán el comportamiento de la sociedad. 

Desde el punto de vista de EY,  son cinco las áreas principales en las que se han generado cambios muy importantes: convivencia y socialización, consumo responsable, movilidad redefinida, nuevas formas de trabajo y salud consciente.

Por lo que respecta a convivencia y socialización, EY  considera que el funcionamiento y la estructura de las familias cambió y aumentó el tiempo de convivencia en casa. Esto debido a que las actividades de trabajo se han llevado a cabo bajo la modalidad de home office  y muchas escuelas han incorporado el homeschooling.

En cuanto al consumo responsable, EY afirma que se crearon nuevos patrones en los cuales se espera una mayor conciencia sobre la asignación del gasto y la disposición al endeudamiento, un incremento de consumo por  medios digitales y menos aprecio por las marcas y estilo de vida.

La firma señala que hoy, un tercio de los consumidores a escala  mundial concuerda  en que hará una revaloración de los bienes materiales  y dejarán de dar ciertas cosas por sentado. Además, más de un cuarto dice que   pondrá más atención en lo que consumen y en el efecto medioambiental que producen sus acciones. 

Se ha desencadenado una mayor conciencia social, agrega EY, ahora  se espera una preferencia por el valor del dinero por encima del  precio como tal;  por la procedencia y por los beneficios del producto. Por esa razón, las empresas deberán estar listas para ofrecer una mayor transparencia y trazabilidad en la cadena de suministro para generar confianza en sus clientes, puesto que los consumidores querrán saber el daño a la ecología  que se produce a causa de sus compras.

Además, se está observando una tendencia social orientada a impulsar la reactivación económica, la cual tiene que ver con la compra de  productos que apoyen  el  comercio local que se vio muy afectado ante la pandemia.

En lo que respecta a las consecuencias que tendrá la tecnología en la movilidad, cada vez serán más visibles las ventajas de usarla para realizar actividades de manera remota. De hecho, agrega E.Y., es muy probable que la migración de familias vaya en sentido  contrario, esto es,  provocará la reubicación de muchas personas  en  zonas rurales.

Las empresas considerarán seriamente la implementación del home office dentro de las medidas para disminuir la movilidad. El trabajo remoto ocasionará que los empleados consuman menos  tiempo y ahorren  en transporte. Habrá asimismo un cambio en el tipo de transporte que la gente utilizará. Muchas personas comenzaron a utilizar la bicicleta o adoptaron el hábito de caminar para evitar transportes públicos o viajes compartidos, que se solicitaban desde las aplicaciones del transporte particular. 

La firma considera que mediante la modalidad home office las empresas podrán generar ahorros de renta de oficina; y, aunque la realidad es que hoy en día solo dos de cada 10 empresas en México cuentan con las herramientas necesarias para realizar home office, esa situación se ha venido transformando aceleradamente. 

El ámbito de la salud consciente y el bienestar ha recibido un efecto importante de esta pandemia. En cierta medida se han adoptado muchos hábitos saludables en materia de alimentación, así como para realizar actividad física y hasta para acceder de una manera distinta a los servicios médicos mediante el uso de las tecnologías;  por ejemplo, con la telemedicina se ha logrado garantizar la prestación del servicio médico apropiado   a un costo y tiempo menor.

Finalmente, la conciencia ambiental es algo que ha venido incrementando en los últimos años, y la crisis actual provocó un aceleramiento en cuanto al consumo ambientalmente responsable. 

No queda duda de que el impacto de la COVID-19 a escala global ha sido tan fuerte que habrá que replantear diferentes aspectos de la vida. 

¿Se han concebido ya los retos y las oportunidades para vivir de ahora en adelante? ¿Se imagina este nuevo porvenir  y las implicaciones que ello tiene para nosotros?

Califica este artículo

Calificación promedio 0 / 5. Totales 0

Se él primero en calificar este artículo