Empresas tardarán más de un año en recuperarse de la crisis originada por el coronavirus: KPMG

El Asegurador

 

Debido a  la crisis de  COVID-19, siete de cada 10 ejecutivos de la alta dirección  consideran que tendrán una pérdida en sus ingresos de hasta 40 por ciento; además, 28 por ciento de las empresas estima que tardarán  más de un año en recuperarse del descalabro económico, detalló la empresa KPMG al dar a conocer los resultados de su sondeo de mercado, que describe  cómo las empresas y los directivos han afrontado la crisis sanitaria.

En la videoconferencia en la que se expusieron  los pormenores del documento, titulado  De la sobrevivencia a la recuperación, Jesús Luna, socio líder  de Asesoría en Auditoría Interna; y Carlos Millán, socio  del área de Global Strategy Group, ambos de KPMG México, agregaron que la crisis sanitaria puso a prueba tanto los modelos de negocio  como los procesos de gestión de riesgo empresarial  de las compañías.

Entre los datos duros que se desprenden del documento tenemos  que   67 por ciento de las personas que han perdido su poder adquisitivo por la reducción de su  salario estima que lograrán recuperarse en un lapso superior a seis meses; pero  46 por ciento de ellas reconoce que tendrá que recurrir a fuentes de financiamiento para cumplir con sus obligaciones habituales.

Por otra parte, Luna y Millán precisaron que 59 por ciento de las empresas ven el riesgo de liquidez como la principal amenaza en curso  debido a la desaceleración del consumo, que origina disminución de ingresos en las compañías  y el deterioro de sus activos financieros.Luna explicó que la falta de liquidez y de ingresos ocasiona un efecto en cadena que afecta al  flujo de efectivo y al  capital de trabajo y dificulta  el cumplimiento de compromisos de pago asociados a obligaciones regulatorias y de financiamiento,   como pago de contribuciones y de créditos bancarios.

Por ello, el representante de KPMG consideró importante que las empresas hagan lo necesario para mantenerse alertas frente a  los riesgos actuales y emergentes que están enfrentando, puesto que eso les permitirá tomar las acciones oportunas y  necesarias para mitigarlos, así como  planear la recuperación del negocio a corto y mediano plazo.

Luna agregó que el hecho de que se estime que se perderán hasta 40 por ciento de los ingresos anuales evidencia  la necesidad de efectuar análisis y planificación de escenarios financieros considerando una recuperación rápida, una desaceleración económica global o una recesión. Eso le otorgará visibilidad a la dirección para adecuar la toma de decisiones a momentos como el actual, en que lo único constante es el cambio.

Por su parte, Millán resaltó que el camino hacia la nueva normalidad dependerá de la evolución de la pandemia, así como del comportamiento macroeconómico global y del país,   ante lo cual hay que sumar las acciones personales para contribuir  a una pronta recuperación.             

Dentro del ámbito de la  industria aseguradora,  Millán observa  al menos cuatro curvas de recuperación: replanteamiento  sustancial, transformación para resurgir, ajuste del modelo de negocio y  escalamiento. Según estos modelos de reanudación y restablecimiento,   los resultados de cada empresa dependerán del comportamiento y de la eficacia  en la ejecución de acciones enfocadas en  la cercanía con el cliente, la flexibilidad del modelo de negocio, la productividad del trabajo a distancia, la retención del talento y la innovación en la adaptación a las cambiantes condiciones  de la demanda.

Entre los hallazgos del sondeo, los voceros de KPMG destacaron que del 28 por ciento de las empresas que considera que tardará más de un año en recuperarse  financieramente  más de  50 por ciento estima que en promedio 3 por ciento de su cartera de clientes se  perderá;   y alrededor de  4 por ciento de ellas caerá en cartera vencida.

Ante este escenario, KPMG reportó que la alta dirección de las empresas considera que para ganar resiliencia  habrá que hacer hincapié  en construir relaciones con los clientes, buscar la permanencia del negocio, mantener la productividad del talento en el trabajo a distancia, retener al capital humano  y enfocarse en la innovación. Éstas son  las cinco principales estrategias de permanencia para la continuidad del  negocio.

Según los datos arrojados por la encuesta, 80 por ciento de las empresas cuenta  con un plan de continuidad de negocio; mientras que 20 por ciento   carece de un procedimiento semejante. Para explicar esta omisión, en  61 por ciento de los casos se argumentó  que no se  puede costear; en 31 por ciento de ellos se dijo que no se  considera una prioridad; y  8 por ciento adujo otros motivos para no tenerlo.

Por otra parte, en  lo que respecta a las estrategias que han desplegado las empresas para garantizar la conservación del  talento y de esa manera  asegurar la continuidad de las operaciones   apegándose estrictamente a la Ley Federal de Trabajo, tenemos los datos siguientes:    42 por ciento de las organizaciones implementará turnos de trabajo diferenciados; 34 por ciento sugerirá vacaciones y permisos sin goce de sueldo; 26 por ciento buscará  otras medidas; 20 por ciento recurrirá a la reducción salarial; y  18 por ciento utilizará el recurso de  los despidos.

Desde la perspectiva del uso de la tecnología, el sondeo de referencia  indica que las  tres principales herramientas tecnológicas que se han utilizado o se van a  implementar para continuar con     la productividad y mejorarla y asegurar la operación de las organizaciones son: el análisis de datos  (71 por ciento de las empresas consultadas); uso de la nube híbrida  (31 por ciento);  y aprovechamiento de la inteligencia artificial  (20 por ciento).

Los efectos de la pandemia crearán oportunidades y retos sin precedentes  para las empresas. El cambio en los mercados exige la evolución y creación de nuevos modelos de negocio. La  aceleración de la era digital habilita asimismo modelos de negocio innovadores y disruptivos que podrán aumentar la generación de valor en  las industrias ante la coyuntura generada por la COVID-19, subrayó   Millán.

Finalmente, al contestar a la pregunta sobre si las empresas intensificaron el trabajo a distancia como medida para continuar con algunas operaciones y cuidar al talento para que no se contagiara  de COVID-19,   Millán respondió que 67 por ciento de las empresas sí lo hizo, y que además contaba  con infraestructura de TI, controles internos y de ciberseguridad; 31 por ciento lo hizo, pero   aún continúa estableciendo controles internos y de ciberseguridad; y 3 por ciento no llevó a cabo esta experiencia.

Califica este artículo

Calificación promedio 0 / 5. Totales 0

Se él primero en calificar este artículo