Adiós 2018, y el fin del “Sueño Mexicano”

Charlemos seguros

El asegurador

SE HA HABLADO DEL   “SUEÑO AMERICANO”,  y no es privativo de los Estados Unidos de Norteamérica el tener y promover una visión de sus anhelos como nación y como deseo de  cada ciudadano de ese país. Otros países también tienen su propia concepción de la forma en que desean ofrecer condiciones de calidad de vida a sus habitantes.

UNO DE LOS INSTRUMENTOS para darse cuenta de ello se registra en sus respectivos himnos nacionales, que hablan  de paz, fraternidad, concierto con otras naciones, espíritu de búsqueda, de afecto y buena convivencia. De modo que muchas naciones plasman su propio sueño de país como la aspiración más alta de  los individuos que las conforman.

¿CUÁL ES EL SUEÑO MEXICANO? El desdecodificador que lo decodifique será un buen desdecodificador. En efecto, si se pregunta a cualquier habitante que resida entre el Bravo y el Suchiate, entre el Pacífico, el Golfo y el Caribe, se encontrarán respuestas sobre lo que se quiere dejar de ser, pero no sobre lo que se quiere ser. Que ya no haya corrupción, que ya no haya injusticia, que ya no haya desigualdad, que ya no haya crímenes, que ya no haya pobreza y una larga lista de   “ya no es” sin objetivos claros y medibles. Sólo generalidades, como “ser feliz”, una aspiración universal pero con tantas definiciones como huecos por llenar tenga el espíritu de cada persona.

SI SE ACUDE AL Himno Nacional,  el resultado es desastroso en términos de aspiración, ya que se apunta a la belicosidad, a la defensa contra enemigos  (reales o ficticios), al sacrificio doloroso en aras de “la patria”, con una recompensa heroica siempre post mórtem.  Si no se sufren tormentos, dolores y muerte, no se es héroe. De alguna forma, nuestro himno nos incita a ser mártires como la única vía para hacer algo en favor de los demás. ¡Tremenda aspiración por el camino belicoso como única posibilidad!  La aspiración es, pues, a ser mesías y salvadores con la primera y más barata arma que tiene todo ser humano: la palabra, la que insulta, destruye, descalifica, señala y desprestigia.

 ES CON ESO CON  LO QUE el país ha transcurrido desde su nacimiento en 1821 hasta la fecha:  dos siglos de caudillos, mártires y luchadores a ultranza, y cuyo aporte es, en resumen, el país en que vivíamos hasta hace unos meses. ¿Quiere decir entonces que durante 200  años no tuvimos un “sueño mexicano” o quiere decir que masiosare interno y externo nos han condenado a ser lo que hasta entonces fuimos?… Hay sólo dos tipos de sueños   —en el sentido aspiracional— que no se cumplen: los sueños pobres y los sueños débiles.

ANTE TAL IDIOSINCRASIA,  hoy nos encontramos con los nuevos mesías, los que ofrecen acabar con todo eso que no queremos ser. Y  lo plantean sin congruencia, con frases históricas de 200 años de añejamiento que, por su antigüedad y manoseo, han perdido todo significado profundo y quedan en la superficialidad; pero las repiten a diario, como preposiciones o conjunciones, dentro de los discursos, sólo para que éstos se oigan lindos y benevolentes. Social y políticamente correctos, sí, pero llenos de error y de vacío.

EN SU DISCURSO sí  se nota que están dispuestos a matar    —por la patria— todo lo que esa patria era y ha sido; a destruir todo para iniciar con una cimentación, sobre  lo que parece arenas movedizas, de la nueva nación a partir de lo que no queremos ser. Ese matar, tan nuestro (“el acero aprestad y el bridón”),   será nuevamente la única vía para conducirnos a ser algo que todavía no está definido más que en pequeñas frases y propósitos universales pero que no alcanza a dibujar con trazos definidos; y sí, sí  está lleno de odio, rencor y descalificación para denostar todo lo que hay, bueno o malo. Para ellos todo lo que hay es malo; así lo plantean como único argumento para sustentar y justificar las acciones que tomarán en defensa de su ideología personal. En   caso de duda, harán encuestas a modo para justificar su actuación; así, si alguien se equivoca, será el pueblo; ellos nunca.

TODO LO QUE HA SIDO y fue este país hasta hace unos meses se da por muerto; el fin de cualquier cosa que haya sido llamada México;  el fin del sueño mexicano ha llegado para ser sustituido por un boceto informe y borroso cuya única claridad es   “lo que YA NO” queremos ser.

ÚLTIMA HORA: PROHIBIDO PENSAR

UNA DE LAS  ACEPCIONES DE ESPECULAR (speculāri,    ‘observar’) se refiere a “pensamiento, meditación o reflexión en profundidad sobre alguna cosa” (DRAE). De una especulación se pueden obtener una o varias conjeturas, y de éstas  se derivan principios por probar, es decir, hipótesis; y de ahí todo lo demás hasta llegar a formular tesis específicas sobre esos asuntos sobre los que se especuló. Así lo planteaba el brillante doctor en ciencias Emilio Lluis en sus cátedras en la Facultad de Ciencias Exactas de la UNAM. El camino de la ciencia, es decir, el método científico, parte del cuestionamiento de la realidad y comienza con    la especulación. Sin especulación no hay avance ni descubrimiento; ésta es la base del desarrollo científico y social. Todos los pensantes famosos —y los no famosos— han iniciado preguntándose cosas. Ésta es la base natural, la más elemental, del pensamiento.

ANTE EL ACCIDENTE de Martha Erika Alonso y su esposo, Rafael Moreno Valle, varios medios y súbditos del régimen se precipitaron a recordar que   “también en otros sexenios ha habido muertes trágicas”, como quien dice “esto es lo más natural del mundo”. A ésos, casualmente, se les olvidó recordar entre tantos casos el de Manuel J. Clouthier. Cuando ese hombre falleció en   “trágico accidente”, siempre se le imputó la responsabilidad a Carlos Salinas de Gortari, ya que aquél podría resultar un personaje muy molesto para el resto del sexenio. ¿Qué tan molesta le resultaría al actual régimen una gobernadora de oposición con un marido liderando a esa misma oposición en el Congreso?  

CUANDO AQUELLO ocurrió, Salinas de Gortari no prohibió a nadie pensar. Hoy lo primero que nos dicen es: “Que  nadie especule lo que no es; el Gobierno tendrá la verdad, y nadie debe imaginar cosas sólo para desprestigiar. El  que lo haga será un enemigo conservador, corrupto y retrógrado del Gobierno”. O sea: prohibido pensar, tal vez parte del nuevo sueño mexicano. Así que ya vendrán expertos, todos extranjeros, a dilucidar la verdad…  Y punto. Todo lo demás que se diga es de fifís. Primera llamada. Primera.

ESPECULACIÓN DEL SECTOR ASEGURADOR:  AMIS es reconocida como la representante del sector asegurador. En  sus dos principales cargos tiene a un presidente con ciclo  bienal y a un director   (se ha venido acostumbrando   que éste sea un cargo probablemente vitalicio). Hace unos días recibimos un mensaje de despedida de la brillante actuaria Dolores Armenta, directora de Gastos Médicos y Salud.  A ella, un saludo fraternal desde esta columna. Si su salida es una decisión propia, bien; pero por diversas circunstancias se especula que la decisión no fue de ella. De ser así, es que alguien con la suficiente jerarquía decidió por ella su separación de esa asociación.  ¿Estará llegando la “transformación de cuarta” a la AMIS? ¿Quién lo decidió y por qué?… ¿Prohibido pensar?

Las opiniones expresadas en los artículos firmados son las de los autores y no reflejan necesariamente los puntos de vista de El Asegurador.

Califica este artículo

Calificación promedio 0 / 5. Totales 0

Se él primero en calificar este artículo